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miércoles, 20 de abril de 2016

Encuadre Fotografico. La Regla de la Mirada

La regla de la mirada es una de las principales reglas de composición fotográfica y consiste, simplemente, en respetar la dirección en la que el modelo de nuestro retrato mira. Es decir, en otras palabras, que a la hora de encuadrar un retrato, deberíamos dejar más espacio por delante del sujeto que por detrás de éste, independientemente de lo amplio o estrecho que sea el encuadre general o del resto de elementos que acompañen a nuestro sujeto en la imagen.

Si queremos respetar la regla de la mirada, deberemos dejar espacio para que el sujeto "mire". Aunque este espacio, aparentemente, esté vacío de significado (sea porque no hay ningún elemento en él o porque los elementos de aquella zona de la imagen se encuentran desenfocados).

¿Qué se consigue haciendo esto? Se consigue darle fuerza expresiva al personaje que aparece en nuestra imagen. Respetando su mirada conseguiremos dotar de interés la acción que hace el protagonista, la acción de mirar. Si respetamos esta básica regla de composición, llamaremos la atención de todo aquel que vea la imagen sobre qué es lo que el sujeto está mirando y, si la composición de nuestra fotografía está bien realizada, conseguiremos que el espectador de la imagen siga ese espacio, en busca de lo que está mirando el personaje de la imagen, aunque esto no aparezca en la fotografía.
Ya sabemos que las reglas de composición, en realidad, no son reglas. Son más bien directrices que nos ayudarán a conseguir composiciones agradables al ojo humano. Si embargo, debemos tener claro que cada fotografía es única y que, por lo tanto, unas reglas generales no funcionarán en todos los casos.


Aunque es probable que en la gran mayoría de las imágenes que realicemos siguiendo estas normas el resultado sea una fotografía con una composición correcta, puede darse el caso de que el hecho de seguir ciegamente una regla de composición nos dé como resultado una imagen poco expresiva. Por esta razón, es importante tener el criterio propio lo suficientemente desarrollado como para saber cuándo es mejor romper una regla de composición para conseguir una imagen mejor. Como estamos hablando de la mirada en los retratos, estos son dos ejemplos de situaciones en los que podría interesarte romper con la regla de la mirada:

-Cuando no quieras que el sujeto mire algo. Si dejas más espacio por la zona trasera de tu sujeto, dará la sensación de que éste está dándole la espalda a algo, de que está rechazando algo, de que se está alejando o huyendo. Si necesitas transmitir estos sentimientos en una fotografía, el hecho de romper la regla de la mirada podría ayudarte.


-Cuando quieras que el espectador de la fotografía esté incómodo, sea por la razón que sea. El recorrido natural que seguirían los ojos de una persona que viera un retrato sería, como ya hemos visto, seguir la mirada del retratado. Si cortas este movimiento, puedes llegar a causar un desconcierto en el espectador. Así que si eso es lo que quieres conseguir con tus imágenes, de nuevo, romper con la regla de la mirada puede ayudarte.

Hemos empezado  hablando de la importancia de los ojos en un retrato para, después, pasar a hablar únicamente de la mirada. Así pues, parece evidente que hemos dado por supuesto que una mirada en una fotografía siempre implicará unos ojos en la imagen.
Pero esto no es así en absoluto: una persona de espaldas (que no nos muestre sus ojos) también puede tener una mirada pero es que, además de los humanos y los animales, hay muchísimos elementos que también tienen su propia mirada.

En general, siempre que podamos diferenciar entre la parte de delante y la de atrás de un objeto inanimado, podremos dotarle, también, de mirada. Es una manera muy fácil de dotar de "personalidad" o de "vida" a un objeto inanimado: tratándolo como si de un humano se tratara. Así que, a partir de ahora, cuando vayas a hacerle una fotografía a, por ejemplo, una flor, pregúntate antes hacia dónde mira y qué quieres transmitir con la foto para poder decidir, así, qué hacer con la mirada dentro de la composición.


Aquí un breve vídeo explicativo :


Encuadre fotográfico. La Regla del Horizonte

Cuando hablamos de componer nuestras imágenes, en realidad estamos hablando de
conseguir ordenar los elementos que en ellas aparecen para, así, ayudar al espectador a leer nuestras fotografías.
La regla del horizonte es una de ellas: una pequeña ayuda para darles cierto atractivo visual a nuestras fotografías.
La regla de los tercios dice que hay cuatro puntos dentro de un cuadro que son más atractivos visualmente que el resto y, por lo tanto, que para conseguir una composición atractiva, deberíamos situar los elementos de nuestras composiciones en estos puntos.estos cuatro puntos aparecen a partir de la intersección de cuatro líneas: dos horizontales y dos verticales. Para poder seguir la regla del horizonte bastará con que usemos sólo dos de estas líneas, las horizontales.
Es decir, dividiremos la imagen en tres franjas horizontales completamente iguales entre ellas. Una vez hecho esto, sólo deberemos utilizarla para distribuir los elementos de nuestra imagen. Como su propio nombre indica, esta regla consiste en colocar la línea del horizonte en una de las líneas que acabamos de dibujar.
Antes de profundizar en qué línea deberíamos colocar nuestro horizonte, es importante puntualizar que esta división del encuadre se puede realizar tanto para las tomas en horizontal como para aquellas que disparemos en vertical. Sólo tendremos que dividir la imagen en tres zonas iguales.


¿Cómo podemos saber dónde deberíamos colocar nuestro horizonte en la imagen según la regla de los tercios? Es tan fácil como saber a qué queremos darle importancia. Hemos dicho en la introducción que componer consiste en ordenar los elementos para poder guiar la mirada del espectador, eso es lo que vamos hacer: tenemos dos líneas que cruzan nuestra imagen. Así que tenemos, en principio, dos posibles posiciones para nuestro horizonte.
-Primera opción; Colocar el horizonte en el tercio superior de la imagen. Lo usaremos cuando queramos que los ojos de aquel que vea la imagen se centren en la parte inferior de esta, es decir, en el paisaje. Al colocar el horizonte en el tercio superior, la tierra ocupará más espacio dentro del cuadro y, por lo tanto, le estaremos dando más importancia.
-Segunda opción;Colocar el horizonte en el tercio inferior de la imagen. Nos servirá cuando queramos darle más importancia al cielo, las nubes o cualquier fenómeno meteorológico o sujeto áereo que tengamos delante. Al colocar el horizonte en el tercio inferior, el cielo será lo que más espacio ocupe dentro del encuadre, así que la mirada de aquel que vea la fotografía irá directa hacia él.
-Tercera opción;Romper las reglas.
Seguro que has oído muchísimas veces eso de que "las reglas están para saltárselas" y especialmente en la fotografía y el mundo del arte donde para ser creativos debemos ser libres. Así pues, efectivamente, existe una tercera opción: romper con la regla del horizonte y colocarlo en el centro matemático de nuestra imagen. Esta situación será especialmente atractiva para, por ejemplo, fotografías simétricas (fáciles de encontrar si usamos reflejos en el agua, por ejemplo) o si, simplemente, queremos darle la misma importancia a las dos partes de la fotografía.

Aquí os dejo un vídeo explicativo,que aunque no es sobre fotografía sino sobre ilustración,explica muy bien la regla del horizonte y expone casos prácticos 


miércoles, 6 de abril de 2016

Encuadre Fotográfico. La Regla de los Tercios

La Regla de los Tercios es una de las reglas más básicas de composición fotográfica.
La regla de los tercios es un medio simple de aproximación a la proporción áurea, una distribución del espacio dentro de la imagen que genera una mayor atracción respecto al centro de interés,es decir,consiste en dividir la imagen en tres tercios imaginarios horizontales y verticales.
Esta regla divide una imagen en nueve partes iguales, utilizando dos líneas imaginarias paralelas y equiespaciadas de forma horizontal y dos más de las mismas características de forma vertical.

Los cuatro puntos de intersección de estas líneas fijan los puntos adecuados para situar el punto o puntos de interés de la foto, alejando éste del centro de la fotografía.
Cada uno de estos cuatro puntos de intersección se denominan puntos fuertes. Cuando estemos haciendo una foto, si solo existe un único punto de interés, es preferible situarlo en uno de los cuatro puntos de intersección mencionados en lugar de hacerlo directamente en el centro de la foto.

Esto suele generar mayor atracción en el espectador que cuando el centro de interés esta en el mismo centro de la fotografía.En caso de que en la foto hubiera dos centros de interés, es recomendable buscar dos de estos puntos, y siempre que sea posible opuestos, formando una diagonal en la foto.La regla de los tercios se usa con frecuencia en todo tipo de escenas como retratos, paisajes o bodegones.No obstante, recuerda siempre que las reglas de composición están hechas para romperlas. Esta regla no tiene aplicación en todos los casos.


Aquí os dejo un vídeo con ejemplos y donde se explica la regla de los tercios

viernes, 1 de abril de 2016

El Encuadre en Fotografía




El encuadre es la porción de escena que nosotros decidimos va a entrar en una fotografía. Como observadores percibimos con nuestros ojos una escena en su totalidad, pero como fotógrafos debemos seleccionar el área que vamos a capturar y de acuerdo al tipo de escena y al tipo de mensaje que se desea transmitir podemos encontrarnos diferentes vías para realizar el encuadre.
Aunque la clasificación tiende a variar de un autor a otro, se pueden distinguir los tres principales tipos de encuadres como podemos leer a continuación:

-Encuadre horizontal: Es el más común y el más empleado de todos. Quizás por ser el que resulta de tomar la cámara y observando por el visor o por la pantalla es lo que nos resulta más natural y sencillo. Pero el que sea común y sencillo no significa que sea mejor o peor, dependiendo de la situación nos resultará más útil este u otro tipo de encuadre. El encuadre horizontal tiene la ventaja de ser muy cómodo al momento de componer una fotografía, ya sea empleando la **regla de los tercios*+ o el espacio negativo por ejemplo. Este tipo de encuadre sugiere quietud, tranquilidad y suele utilizarse normalmente para paisajes y para retratos de grupo, aunque también es bastante popular en retratos de publicidad donde aplicando el concepto de espacio negativo, se coloca al modelo en un extremo y en el extremo contrario se añade el producto o algún texto..



-El encuadre vertical: No es tan popular como el anterior, pero no deja de ser una excelente alternativa. Igualmente, al tener que girar la cámara dejando el disparador de un lado, nos puede resultar un tanto diferente, pero experimentar con este tipo de encuadre nos puede proporcionar grandes resultados. Sugiere fuerza y firmeza, y es por excelencia el más apropiado para los retratos, básicamente por el hecho que las personas son más altas que anchas. También se le emplea mucho en publicidad, revistas y moda en general.




-El encuadre inclinado: Hay quienes consideran este no es propiamente una forma de encuadre, ya que las fotografías se presentaran de manera horizontal o vertical, sin embargo este enfoque se obtiene inclinando la cámara y justamente a esa posición es a lo que generalmente denominamos “encuadrar”. Obviamente es mucho menos popular que los anteriores pero como alternativa ocasional puede realzar el mensaje que se intenta transmitir, ya que en sí mismo transmite dinamismo y fuerza. Se emplea bastante en casos de deportes extremos o en escenas donde hay sensación de movimiento y acción.






Aqui os dejo el video en el que se habla del encuadre desde el modo estético

La Temperatura del Color en Fotografía

Es probable que hayas escuchado alguna vez la expresión "temperatura de color" en relación con la fotografía. Si es así, puede que también te suene "balance de blancos", pero es probable que no tengas claro qué es cada uno de estos conceptos.
Podríamos definir temperatura de color como la predominancia de alguno de los colores del espectro lumínico sobre los demás, de modo que altera el color blanco hacia el rojo o hacia el azul en dicho espectro.


Se mide en Kelvin, según una 
norma que sitúa en 5.500 K la luz del día teóricamente perfecta. Para días nublados, la temperatura del color sube (se produce una predominancia del azul) hasta los 12.000 K, mientras que en el interior de una casa con iluminación artificial esa temperatura baja a unos 2.500 K, con una predominancia del rojo.De hecho, la temperatura de color de la luz durante el día varía según el momento del día en que nos encontremos y las condiciones atmosféricas. Suele ser de color rosa por la mañana, amarillenta a primera hora de la tarde, anaranjada en la puesta de sol, y azulada al caer la noche.
Normalmente, las cámaras digitales tienen una opción de configuración que permite indicar distintos modos de balance de blancos, que varían la manera por la cual se percibe la temperatura del color, ajustando los niveles de los colores básicos (RGB - Red, Green, Blue), en función de distintas situaciones como pueden ser fotografías a la luz del día con días soleados, días nublados, iluminación artificial por bombillas incandescentes (tulgsteno), o luz fluorescente.
Salvo por espectadores familiarizados con el concepto, no se suele apreciar a simple vista la temperatura del color en una foto más que por comparación directa entre fotografías.


Aqui os dejo un video explicativo sobre la temperatura del color


miércoles, 30 de marzo de 2016

Dirección de la luz en fotografía





Ya hemos visto qué es la luz, cómo medirla y de qué tipos puede ser. Pero también importa de dónde viene.
La luz se puede clasificar de varias maneras en función de cómo sus rayos inciden sobre el objeto. Su dirección influye directamente, cómo veremos, el motivo en la fotografía.
Jugando con la dirección de la luz podremos jugar también con las texturas, los contornos incluso con los colores de los objetos.
Estos tipos de iluminación según su dirección son los siguientes: Luz Frontal, luz lateral,Contraluz, Cenital y Nadir











Luz Frontal: La luz frontal es aquella que se sitúa delante del motivo a fotografiar y detrás de la cámara o fotógrafo.
Este tipo de iluminación hace que el motivo no presente muchas texturas y casi ninguna sombra. Fotografiar con luz frontal devuelve imágenes planas y bidimensionales.









Luz lateral: Este tipo de iluminación se da cuando cuando la fuente de luz se encuentra situada en un lateral del motivo. Un ejemplo optimo sería un angulo de 90º entre foco de luz, el motivo y el fotógrafo.

Este tipo de iluminación produce sombras bien marcadas, realzando volúmenes y texturas debido al contraste obtenido, pero pudiendo provocar también que se pierda detalle de las zonas en sombra.





Luz trasera o contraluz:En este caso el motivo a fotografiar se encuentra entre la fuente de luz y la cámara. Un ejemplo claro sería un atardecer,si situamos un modelo entre el sol y la cámara y disparamos nuestra cámara con el flash apagado tendremos un claro ejemplo de contraluz.
Suelen ser situaciones de alto contraste en las que prima la faceta artística de la fotografía. Como norma general suelen darse dos tipos de situaciones cuando trabajamos a contraluz:
Que el motivo fotografiado se convierta en una silueta muy oscura o al menos una masa muy poco iluminada, casi sin detalle, quedando la zona mas iluminada de la fotografía con una mejor exposición.
Que el motivo fotografiado quede correctamente expuesto, con lo cual la zona más iluminada de la escena aparecerá sobreexpuesta.


Luz cenital: La iluminación cenital es la que se produce cuando la fuente de luz está situada justo por encima del motivo y de la cámara.
Este es el tipo de luz que provoca el sol al medio día cuando está en su punto más alto. También podemos provocarla en el estudio, pero su uso es menos frecuente ya que, como se ve en la imagen, produce sombras demasiado oscuras y profundas para los retratos.





Luz Nadir o contrapicada: Es exactamente la contraria a la luz cenital. Se da cuando la fuente de iluminación proviene de un plano más bajo que el sujeto y lo ilumina hacia arriba.
Este tipo de iluminación también se da poco y exclusivamente con luz artificial para dar efectos muy expresivos a la toma ya que produce sombras muy poco naturales en el rostro.






Aquí os dejo un breve vídeo explicativo sobre las direcciones de la luz




miércoles, 9 de diciembre de 2015

La luz y el Color en fotografía

El ojo humano percibe la luz como una pequeña porción del espectro electromagnético. La luz blanca se encuentra formada por todas las longitudes de onda de los colores. Los objetos absorben una parte de los colores del espectro y reflejan otros que son los que perciben nuestros ojos y nuestra cámara.La luz adecuada para componer la intención creativa de un fotógrafo, es el punto clave de una imagen eficaz. Una buena iluminación para culminar una imagen tridimensional o resaltar una forma..
Las longitudes de onda visibles para el ojo humano del espectro van desde 400 a 700 nanómetros (1 nanómetro = 1 millonésima de milímetro) lo que es una parte muy pequeña del espectro electromagnético. La banda ultravioleta de radiación se extiende por debajo de los 390 Nm y la infrarroja por encima de los 760 Nm. Por esto, no vemos los rayos infrarojos y ultravioletas.El primero en explicar y describir la teoría ondulatoria de la luz fue Christiaan Huygens a finales del siglo XVII. Más tarde, a principios del siglo XIX, Thomas Young recogió el estudio hecho por Huygens. Finalmente fue James Maxwell quien desarrolló la teoría precisando la noción de onda transversal, la consideró como una deformación electromagnética. 
Se pueden explicar de esta manera los fenómenos de difracción, interferencia y polarización.
La luz se propaga en línea recta con ondas perpendiculares a la dirección de su desplazamiento. La altura de esas ondas nos darán como resultado una luz más o menos intensa.


La longitud de la onda será la que determine el color de la luz y el grado en el que afectará al material fotosensible.

longitud de onda y colores
El ángulo de polarización o qué orientación tienen las crestas de las ondas electromagnéticas en relación a la dirección de la propagación del haz luminoso será la última de las tres cualidades que el fotógrafo debe tener en cuenta para cualificar y cuantificar la luz.

Propiedades ópticas de la luz


La luz tiene un comportamiento diferente en función del tipo de cuerpo sobre el que incide y la inclinación de los rayos con respecto a él. Esto da lugar a distintas propiedades ópticas de la luz como son la Transmisión, la Refracción, la Absorción, la Reflexión y la Difracción.

Luz y colores en el prisma
Estas propiedades de la luz son comunes a todas las fuentes luminosas y a todos los tipos de luz emitidos. Tanto naturales como artificiales.

Tamaños de la fuente de luz

La zona iluminada de un cuerpo sólido, absorbe la mayoría de la luz y refleja el resto. Ya que la luz se propaga en línea recta, no llega a la otra cara de ese cuerpo sólido que queda en la sombra.

La zona que existe entre la luz y la sombra es lo que denominamos zona iluminada y depende del tipo de fuente, que sea gradual o brusca.

Sombra según fuente

+Fuente pequeña: Proyecta sombras de bordes nítidos y tiene mínima desaturación tanto de tono como de color.

+Fuente mediana: Proyecta sombras de bordes suaves.

+Fuente grande: Proyecta sombras de bordes muy suaves y tiene la máxima desaturación posible.



Aquí un video con unos truquitos de fotografía para con la luz y el color